lunes, 9 de abril de 2012

gracias diario el observador por reconocer el trabajo de algunos :)




Joven profesora calerana dedica su vida a ayudar,
A través de la educación, a los niños de la India

Trabaja con pequeños abandonados por sus padres que pululan pueblos y ciudades ferroviarias. Su acción ha motivado una solidaridad de la que comienzan a hacerse parte muchos chilenos. Alimentar a un niño en la India, durante un año, cuesta 80 dólares

Cuando “El Observador” contactó a Maura Silva Cabrera dijo que estaba en Jaisalmer. El lugar se ubica en las cercanías de la frontera entre India y Pakistán. “Me tomé –escribe- unos días libres para participar en una caravana en camellos por el desierto del Thar. La experiencia fue increíble, pero es más hermoso el desierto de Atacama, porque las dunas son más grandes. Pero la diferencia es que acá hay villas tribales, con los típicos hombres con turbantes fumando `hookah´. Jaisalmer es un pueblo que rodea una fuerte de unos 300 años, hay `havelis´ y palacios reales. La gente vive en estos sitios históricos y tienen hasta negocios”.
Sin embargo, el calor la enfermó en el segundo día y nos contó su historia desde el hotel donde alojaba y se recuperaba de la aventura. “El palacio real es ahora un hotel y la mayoría de la población vive en el fuerte”. Maura Silva Cabrera tiene sólo 25 años, es calerana de tomo y lomo y sus padres tienen un local de Frutos del País en la avenida Latorre, en el centro de la ciudad. Trabaja en el Colegio Nuestra Señora del Huerto de Quillota. “Estudié en ese colegio y ahora trabajo allí como profesora de inglés. Soy Huertana-Gianellina. Hace un tiempo, en medio de una crisis personal, se me vino a la cabeza la necesidad de comenzar de nuevo. Pensé que debía trabajar en ayuda social y sentirme más útil para ayudar para que el mundo sea mejor”.
Entonces, contactó a su directora, la Hermana Ofelia, “buscando la posibilidad de visitar otra comunidad Gianellina. No importaba el país. Ella me dijo que podría necesitarse de mi ayuda en India”. Maura Silva dice que al principio la misión que emprendía sería solo por el tiempo de las vacaciones de verano en Chile. “Llegué a India el 14 de enero, después de 32 horas de viaje. En Nueva Delhi, las Hermanas me estaban esperando en la comunidad de Sangam Vihar, donde tienen un `Play School´ y hacen trabajo social. Aunque éste no era mi destino final. Pase una semana en Delhi y de ahí partí a Indore, donde hay una Casa de Formación, un Noviciado. Ahí estuve sólo dos días y al final me llevaron a Khandwa, donde cumpliría una misión de un mes.
“Khandwa –agrega Maura Silva- es un pueblo muy conservador, la mayoría de la población es hinduista y musulmán. No tiene más de 15 mil habitantes, es desordenado y sucio. Hay una Estación de Trenes y varios templos religiosos. Yo llegué a trabajar al Hogar Navjeevan, que es un centro para niños que son encontrados en las plataformas, entre los rieles ferroviarios. Todos han sido abandonados por sus padres. El entorno del lugar de acogida es bien pobre y las casas carecen de privacidad. Es un entorno bastante ruidoso. El hogar también tiene muchas necesidades. Actualmente hay doce niños viviendo aquí. El Centro trabaja con el programa Mary’s Meals, que es una organización, que iniciaron unos escoceses, que subvenciona la alimentación de los niños que son asistidos allí, a cambio que asistan a las escuelas. Se necesitan sólo 80 dólares anuales para alimentar a un niño en india
La maestra de inglés agrega que “los niños de acá son excelentes estudiantes y sedientos de conocimientos. Pero, lamentablemente, por falta de financiamiento sólo tienen un lápiz grafito gastado y un cuaderno roto. Mi misión fundamentalmente es acompañarlos y compartir con ellos, enseñarles inglés. Las Hermanas también tienen otros Centros que funcionan como escuelas informales. Allí estuve trabajando como profesora de ingles, visitando un centro por cada día”.
Maura Silva Cabrera comprendió que los meses de las vacaciones del verano chileno no serían los suficientes para entregar todo lo que sentía que debía dar a los niños. “Así que tomé la decisión de quedarme en India por cinco meses, desde enero a junio. No tuve ningún problema en mi trabajo en el colegio de Quillota. Me otorgaron el permiso y desde ese momento las cosas empezaron a ser distintas. Como dice el dicho, después de la tormenta sale el sol, y, al parecer, Dios tenía preparado para mí esta hermosa oportunidad”.
El trabajo de la joven profesora calerana con los niños de la India trabajo motivó a algunos amigos en Chile y estudiantes del Colegio Nuestra Señora del Huerto de Quillota para ayudar al Centro Navjeevan. “Se están realizando actividades para enviar ayuda. También motivé a mi hermana mayor a venir a India, quien llegaría a mediados de abril. La misión en Khandwa no ha terminado aún, a pesar de que estoy de vuelta en Delhi con las hermanas de Sangam Vihar trabajando en algunos proyectos de ayuda social. Navjeevan no es un capitulo cerrado en mi vida, sino que es el primer capitulo de una “Nueva Vida” o “Navjeevan” como se dice en hindi, que estoy tratando de aprender a hablar. Me ha costado muchísimo aprender hindi porque todos me hablan en ingles, pero se decir lo básico como `tengo hambre´, `tengo sed´, `hace calor´, `agua por favor´, `agua fria´, `hoy hace calor´. Palabras sueltas”.

LECTOFOTO 1 1: La profesora Maura Silva Cabrera, con los niños de un Hogar de la India donde ha ido a entregar su solidaridad a través de la educación. Lo que ella vive allá, diariamente, se puede seguir a través de su blog,http://viajeranatural.blogspot.com/

LECTOFOTO 1 2: La calerana Maura Silva Cabrera, hija de un matrimonio de comerciantes de calle Latorre, cuando recorrió el Desierto de Thar –en la frontera indo-paquistaní- sobre un camello en un alto de sus actividades sociales con niños de la India.­­­­­­­­­

(EN RECUADRO)

Cuando Maura Silva recibió
la bendición del Dalai Lama

Maura Silva Cabrera relata que “fue bastante extraño cundo conocí al Dala Lama. Estaba un día en Internet y vi que daría una charla en una Universidad de Nueva Delhi. Fui a pedir que me dieran una entrada para asistir. Es lejos. Son como dos horas en Metro y además tomar una auto `rickshaw´”. Me costo muchísimo conseguir la invitación. Hasta hablé con el Rector de la Universidad de Delhi, que aquí es un personaje muy importante. Como vio que se me pusieron los ojos llorosos y le conté todo lo que hacía y los que me había costado llegar, me dio una invitación
“Dos días después era la charla del Dalai Lama en la Universidad. Llegué temprano y esperé e una fila como dos horas para poder entrar. Cuando llegué a la puerta, me dijeron que se debía cerrar la puerta porque el lugar estaba con mucha gente. No es extraño que otra gente hubiera entrado sin invitación alguna, los guardias y algunas autoridades son corruptos y, seguramente, entraron a muchas personas sin que estuvieran invitadas a la charla.
“Me quedé en la puerta, para ver si podía ver al Dalai Lama o escuchar algo de lo que decía. Después me aburrí y partí para otro lado. Me senté, molesta y triste en otra puerta porque no había visto a la persona que había ido a ver, cumpliendo con todos los requisitos. Estaba allí cuando el Dalai Lama salió por allí, me dio su bendición y siguió hasta su automóvil. Fue extraño. Recibí su bendición más cerca que todos los que había entrado a la conferencia. De todos modos, en unos meses más estaré en una charla de tres días en su templo en Dharamsala donde se hablará sobre la introducción al budismo tibetano”.

LECTOFOTO 1 3: Esta fotografía es de Maura Silva Cabrera, en un costado de un auditorio de la Universidad de New Delhi, cuando recibió la bendición del Dalai Lama.

6 comentarios:

  1. Te pasaste!!! Increíble!! Ídola!! No tenía idea que andabas por allá. Y el Dalai Lama se puso en tu camino más encima. Linda! Te deseo lo mejor y voy a tratar de seguir tu blog.

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  2. Joder que suerte que tengas tanto reconocimiento en tu país, en el mío sólo hay animales de bellota insensibles..me gusta el nuevo toque que le diste al blog. Te comenté tu entrada de India Oscura...y ahora voy a leer la de Jaisalmer..nuestro infierno particular...no sabes el hambre que pasé allí los últimos días..todo por el infumable safari

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    Respuestas
    1. ayyy nooo pobresito jajajajaj pero al menos te gusto el safari???
      y siii sigo a tu papa ahora jajaja, no sabia que era de tu papa ajajajjajajajajajaja, espero verte en algul lado
      ahora yo esoty en varanasi ya llevo un semana, me quedare almenos 2, no he salido, estoy metida en un ashram y esta muy bueno aqui

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  3. Jajaja, te hiciste seguidora del blog de mi padre! Naturaleza en Vena

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  4. No me gustó demasiado, y estuvo malo de la tripa.Empecé a hacer yoga! En un ashram? cuéntame que haceis por allí!

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Padma

Padma
Así como la flor de loto se abre paso desde el fondo de la oscuridad del estanque, sube a la superficie del agua y se abre después de haberse elevado por encima de su nivel, sin mantener contacto ni con la tierra ni con el agua, a pesar de haber nacido de ellas, así el espíritu, nacido de este mundo, abre sus pétalos, sus cualidades, después de haberse liberado de la corriente burbujeante de las pasiones y de la ignorancia y de haber transformado las fuerzas tenebrosas de las profundidades en la pureza clara del néctar de las flores, la consciencia iluminada (bodhi-citta), la incomparable gema (mani) en la flor de loto (padma).