lunes, 29 de diciembre de 2014

En busca de la soga sagrada

Una de las grandes historias que me gustaria contar cuando sea vieja es la de la busqueda de Ayahuasca en la selva amazonica del Peru.
Las plantas sagradas, ya sean de rituales o medicinales han sido un pilar en cada cultura y han estado presentes desde el inicio de la humanidad, por eso tienen un valor realmente significativo para mi.

Esa mañana salimos al amanecer, tomamos la canoa y partimos silenciosamente a observar el comportamiento de las nutrias, toda su labor de alimentar a las crias sin ser comidas por los cocodrilos... Navegamos un par de horas hasta encontrarlas. Hacen un trabajo en equipo para la pesca, son agresivas y siempre se sienten en peligro y sus crias debiles son abandonadas.






Luego desembarcamos para nuevamente internarnos en la selva, caminamos hasta el atardecer. Llevabamos un hacha y las botas. El hacha nos servia para ir haciendo camino, todo me parecia oscuro y tetrico, sonidos espeluznantes porque eran desconocidos me erizaban la piel, la adrenalina de pensar en que cualquier cosa podria costarme la vida, como una picadura letal, un paso en falso, un animal salvaje!!...l comenzamos viendo arboles tan grandes que no se veia la copa, tan milenarios que yo que mido casi 1.70 les llegaba a la 8va parte de la raiz.. se necesitaban unas 6 personas para abrazarlos. Luego las frutas silvestres aromatizaban nuestras pisadas, solo una mordida y bastaba para no contar esta historia.
Vimos la famosa palmera que camina, ya adentrados en la selva, encontramos esta curiosa palmera que su raiz parecen patas, a la cual le va creciendo cada 2 años una en la parte delantera y perdiendo una de atras lo que la hace parecer que avanzara unos cuantos metros cada vez, la pata que pierde se utiliza como alimento... de donde creen que viene el palmito?? claro! es lo de adentro de esta pata que pierde la palmera.


Seguimos andando cuando un terrorifico sonido venia de la copa de los arboles, era algo asi como un estruendo constante, como el aterrizaje de un avion o algo monstruioso y extremadamente fuerte, algo como para salir huyendo!! Los monos auyadores.. no miden mas de un metro, pero es su mecanismo de defensa, algo realmente aterrador si vas en la oscuridad de la selva donde cada ruidito minimo te hace temblar.
Unos minutos mas y ahi de pronto estaba.. una raiz gruesa como un cable de barco de carga... enrollada hacia arriba con forma de soga, no tenia principio ni fin, de un color verde muzgo, casi negro, ahi frente a mi, la soga de la vida o Ayahuasca. Lo mas sagrado de la selva, fueel momento magico del viaje.

Ya era tarde, era la hora de cenar de los cocodrilos, por lo que decidimos volver. Ya de noche nos embarcamos en la canoa, silenciosamente nos fuimos bordeando la orilla del lago Sandoval en direccion al refugio cuando vemos unos enormes ojos rojos a la orilla del lago, esperando al asecho, esperando algo que se mueva para triturarlo con esos dientes... monos, nutrias, aves.. lo que sea!!. No solo vimos este, sino que carios mas, uno se nos cruzo de frente, su cabeza media unos 3 metros, otro paso por debajo de la canoa, yo temblaba en silencio de miedo y emoción.


De camino al refugio buscamos nidos de tarántulas, para mi fortuna los encontramos vacios...



Olor a Frutas y barro, Hola Puerto Maldonado

Nos costo un par de horas ponernos en contacto con la gente que nos esperaria para llevarnos a la selva.
Durante la espera observamos las similitudes con la cultura del otro lado del planeta, la forma de vida, la gente, sus medios de transporte e incluso la comida me hacian sentir que estaba en la lejana provincia de Kerala, al sur de India, la vegetacion, el calor e incluso la suciedad en cierto modo. La gente es muy amable y estan siempre dispuestos a ayudar, no te sientes en peligro como en otros lados de Peru.

Fianlmente vino un taxi por nosotros. Nos llevaron a un hostal-agencia de aventuras de nombre Tarantula Expediciones, el lugar era alejado del centro, pero increible, lleno de arboles frutales, barro y bellas mariposas. El hostal incluso tenia piscina y un par de hamacas.
Dejamos nuestras cosas y salimos solo con lo necesario, dejamos nuestros zapatos y nos otorgaron botas de agua, seria una larga caminata de 4 dias internados en la selva, ni el mas potente antirepelente de insectos serviria, pasariamos mas embarrados q limpios pero que importaba!! estabamos deseoso de aventura. No muy equipados salimos de camino, teniamos un guia, Juan, un locatario lleno de historias para contar, que nos llevaria a los lugares mas locos y nos enseñaria a no perdernos en la selva.

En el primer dia debiamos llegar a un refugio en medio del parque Tambopata. Salimos del embarcadero por el rio Madre de Dios varios kms hacia el Este de la ciudad, frente a la isla de los monos estaba la entrada de la reserva y aqui comenzamos a caminar, nos internamos 4kms al interior en la selva, donde el barro pantanoso nos llegaba sobre las rodillas, insectos posandose en nuestras ropas y monos alrededor, un sin fin de plantas y arboles y asi hasta llegar a la entrada de la reserva. Luego nos esperaban 2kms mas de barro, cruzar unas lianas hasta llegar a un mini embarcadero de largos botes tipo canoas silenciosas, donde seguiriamos por unos canales de bosques flotantes hasta desembocar en el Lago Sandoval, uno de los lugares mas increibles que vi en mi vida, puede ser el mas silencioso que haya conocido. En este trayecto vimos monos ardilla, hormigas del tamaño del pulgar que con dos mordidas eran capaz de matarnos y tambien lo mas escalofriante, un par de cocodrilos negros.

Cruzamos el lago y caminamos unos 200 mts mas y encontramos un acogedor y rustico albergue donde pasamos la noche y comimos algo.

Una lluvia tropical nos acompaño toda la noche...

Trayecto Cuzco -> Puerto Maldonado

Era en la tarde y acabábamos de volver de una tremenda experiencia en Machu Pichu, llenos de una energía que nos ponía la piel de gallina solo recordar.
Estábamos dispuestos a seguir viaje, nuestro siguiente destino era Puno, para seguir a La Paz y luego volver a Arica para tomar nuestro vuelo.
Íbamos caminando por el barrio de San Blas cuando vimos una pequeña agencia de viajes que ofrecía 4 días en la selva amazónica de Perú, en la reserva nacional Tambopata, caminata por la selva y observación nocturna de cocodrilos, a lo que no pudimos decir no, era inevitable el cambio de planes. Esa misma noche tomamos un bus hasta la ciudad de Puerto Maldonado en la región de Madre de Dios.

Salimos de Cuzco por la noche, el trayecto no duraría mas de 12 horas. A las 10 de la noche comenzamos a subir la sierra, a mas de 4000mts de altura, donde las montañas parecen tocar la luna, varias horas cuesta arriba donde solamente ves las cimas de los Andes, por la noche, un camino a medio terminar, a veces de ripio, un frío que traspasa las ventanillas del bues comienza el descenso. Caracoles hacia abajo, peligro inminente, curvas tan cerradas como las de la carretera de la muerte, cortes en el camino por los peligrosos derrumbes y el paisaje comienza a cambiar dramáticamente así como el clima. Desde el frio andino a la lluvia nocturna tropical de la selva. Arboles mas frondosos, plátanos y palmeras, horas y horas de viaje y aun el amanecer estaba lejos. De pronto un imprevisto de la naturaleza nos retrasa 4 horas... una gigantesca roca se había desplazado por el barro producto de la lluvia. Un poco asustados ya nos dimos cuenta que había muchos buses y autos atascados, todos los choferes se bajaron y trabajaron juntos para habilitar el camino. Así es latinoamerica, un lugar solidario, donde todo puede pasar y en donde te sientes orgulloso de ser parte de esta hermosa tierra.

Ya se hizo el día, y el sol ya pegaba fuerte. El Paisaje se tornaba de verdes y frondosos campos, con pequeñas casas con techos de hojas, un aire tropical y aroma a barrial con tamarindo armonizaban las largas horas sentada en ese bus. Era un paisaje que ya había visto antes, me recordaba mucho a los lugares mas recónditos del sudeste asiático, pero era la hermosa tierra de El Perú!!.

Finalmente llegamos a Puerto Maldonado, donde obviamente NADIE nos esperaba... era un lugar extremadamente pintoresco, a orillas del afluente amazónico el río Madre de Dios...

Padma

Padma
Así como la flor de loto se abre paso desde el fondo de la oscuridad del estanque, sube a la superficie del agua y se abre después de haberse elevado por encima de su nivel, sin mantener contacto ni con la tierra ni con el agua, a pesar de haber nacido de ellas, así el espíritu, nacido de este mundo, abre sus pétalos, sus cualidades, después de haberse liberado de la corriente burbujeante de las pasiones y de la ignorancia y de haber transformado las fuerzas tenebrosas de las profundidades en la pureza clara del néctar de las flores, la consciencia iluminada (bodhi-citta), la incomparable gema (mani) en la flor de loto (padma).